En la plaza de San Agustín se encuentra el Convento y la Iglesia que lleva el mismo nombre. Es otro ejemplo más de tipo de arquitectura barroca que inunda las calles de Santiago. Fue gracias a una donación del conde de Altamira para la Orden de los Agustinos Calzados, que se consiguió levantar en el siglo XVII este recinto. La admirable fachada de tipo renacentista guarda una imagen de la Virgen de Cerca.